Pure Game Catalogue







¿Hacia una comunicación post-relacional?

Fernando Monreal Ramírez

JUEGO PURO puede leerse como un conjunto de operaciones que combinan la poética, la táctica y la investigación acerca de las posibilidades de colaboración artística en tiempo on/off. En esta exposición, el grupo Colaboración Y Colectividad On/Off muestra sus trayectorias de trabajo, con las que hace visible modos de compartir información, experiencias y conocimiento, “sin metas específicas y sin límites temporales”, para comprender las lógicas de lo colectivo y lo dialógico. Por tal razón el colectivo ha implementado los conceptos de “Círculo de pensamiento”, “Postura individual”, “Topografía del diálogo”, “Universo paralelo”, “Materialidad sonora” y “Realismo especulativo”; y mediante preguntas como ¿Cuál es el lugar de la postura personal dentro del lugar compartido? ¿Qué círculos de pensamiento se producen en los tiempos de conexión/desconexión? ¿De qué manera el material impreso es una experiencia de diálogo? ¿Qué objetos se construyen en la comunicación?.

La muestra se inserta en una condición post-relacional de la comunicación, donde ésta no responde ya a las utopías de una sociedad global interconectada o de una cultura democrática en red. Se trataría más bien de una comunicación que se despliega en el marco de una esfera pública enfrentada constantemente al problema de su disolución en la pura concentración de individuos. Posiblemente esto tiene que ver con la ubicuidad de lo digital y con la función dialógica que se torna mera exhibición de información individual. Ante ello resulta pertinente quizás, investigar las operaciones de la comunicación desde la noción de tiempo de conexión y sobre la base de que internet ha dejado de ser un flujo de datos para convertirse en un sistema de referencias epistemológico y normativo, que oscila en realidades marcadas por el control y la exposición generalizados. Se trataría en todo caso, de un modo de estar los unos con los otros basado en el derecho a estar online/offline, y en circunstancias que implican el error digital y la contingencia de los media, la interrupción y el fracaso en la conexión, las tecnologías de la afectividad y la no causalidad, pero también patrones de acción del tipo: <responder>, <reenviar>, <editar> y <publicar>. En este panorama, JUEGO PURO presenta un conjunto de métodos de trabajo que exploran ese derecho, considerando la interacción en el tanteo, el experimento, el intento, el resultado tentativo o el no–resultado. Pero también desde la confusión y el error.







El Concepto de Colectividad como Figura del Pensamiento

Mirjam Kroker
Madrid, Agosto de 2016

Para decidir ser parte de un colectivo, tienes que ser un individuo


Borrador para un posible Manifiesto:

Esto va a ser difícil, pero interesante. Manifiesto: Una declaración de tus intenciones. Nosotros (:)) no sabemos que tan válido o conveniente es un Manifiesto hoy en día.... Te regresa a la primera mitad del siglo XX (exacto) y ahí donde había algunas expectativas de renovar la vida... las tenemos también nosotros? Queremos cambiar las cosas allá afuera? O deberíamos ser más modestos? Lo último que leí sobre un colectivo tratando de organizarse para hacer un cambio en el ámbito público por medio del activismo, la teoría, la política y el arte (trabajando en la dinámica on/off line, atendiendo problemas locales desde una perspectiva global), ellos finalmente encontraron que era demasiado jóvenes... y soñadores. Tal vez no es acerca de cambiar el mundo pero cambiar uno mismo (así es, modos de hacer se transforman en modos de existencia) y el mundo alrededor de ti. De hecho ahora es necesario pensar en el sentido de micro-modificaciones, formas alternas de comunidad. No somos naifs, el sentido de arriba, y el término Manifiesto (por supuesto muy avant-garde) es utilizado de manera diferente hoy en día. Escribir un manifiesto (hoy) es válido. Porque expresa modos de hacer: significa coherencia entre la producción artística, la distribución y... (Me encanta este “y” pues abre a otras posibilidades de la cadena de producción) Trabajando dentro de un colectivo es sacrificar tu unilateralidad por algo inimaginable, es olvidarse de uno mismo como solo un “ser” y pensar en términos de “estar con” (la única forma de estar según Jean-Luc Nancy) es en este caso que la convicción de una idea radical de que el arte es un compromiso con la vida, es algo que debemos de........ en una forma colectiva. Entonces, ¿cuál es nuestro “ser juntos”? ó, ¿qué esperamos de ello? Hay varias formas de “estar-juntos”, podemos colaborar (co-labor) o podemos cooperar (co- operar). (J) En la co-laboración todas las actividades se encuentran dirigidas hacia un sólo propósito, hay un objetivo común. En la co-operación no hay un objetivo común, sólo un proyecto compartido: la gente trabaja en conjunto pero dirigidos hacia sus propios objetivos. Uno es una colectividad, el otro una red. ¿Queremos una red o una colectividad? Tal vez ambos. Hacer redes y colaborar no son necesariamente términos opuestos. Colaboración es (debía ser) lo que nosotros hacemos. Eso tiene cierta extensión (aquellos que activa y horizontalmente co-labora con nosotros), esto además puede generar redes que también corresponden a diferentes niveles de participación. Un ejemplo es que hoy día hay redes que ayudan sólo en términos de diseminación (?), esto es lo que ocurre con las redes sociales, por ejemplo. Un Manifiesto (en sí mismo) es una expresión de colectividad (especialmente este donde estamos literalmente co-laborando). No nos importan las redes y las co-laboraciones y emprendedores y el “co-lap” o mejor dicho el colapso (jajaja). Hay algo más detrás.... Un compromiso ¿Con qué? ¿Para qué?

Un Manifiesto es el nacimiento colectivo de una idea preñada (Me encanta!) con fuertes contracciones. No es un querer, es un deber. La condición es la misma. Algo está en camino, algo que desconoces, no puedes ni siquiera

control, pero tienes un (...) “algo en camino” es lo que define el Manifiesto: arribar a una idea que se extienda hacia un futuro próximo. En ese sentido el arte es entendido como un compromiso con la vida, un compromiso con la vida de los otros. No te importa el dolor o el esfuerzo porque esa es la tarea a resolver. ¿Lo es? No hay nada nuevo sino el trabajo colectivo. ¿Es la persuasión para encontrar hechos ligeramente diferentes y cosas/experiencias/conceptos? ¿encontrar algo juntos? Pues si no es un trabajo, en un sentido productivo... lo es en sentido personal? Tal vez pueda considerarse en el ámbito de la labor bio-política (labor que reproduce formas de vida caracterizadas por su potencialidad y no por lo que puede ser cuantificado?) ¿Qué formas de vida/hacer estamos reproduciendo o cuestionando en particular? La comunicación OnOff line conduce a comunidades OnOff line que pueden ser independientes del valor (capital).

Mientras que entendemos que la información no es conocimiento, la computadora ve la informática “compleja” y el intercambio de datos como pasos para conversiones no-lineales, asimétricas y sin dimensión, para considerar un nuevo concepto de información como un dispositivo para encender (on) y apagar (off) el arte en la tecno-esfera donde la ciencia y el arte transforman y crean nuevas realidades. Acogemos la conversación a varios niveles, en línea y en formas varias de interacción, así como la conversación fuera de línea, pero también en la era post- internet y la “práctica de hospitalidad” que va más allá de los sistemas computacionales y paradigmas de los logaritmos de conducta humana.

La única manera de entender la vida singular y colectiva en la era digital es identificando las nuevas conexiones y las nuevas formas de adquirir y organizar información (Camnitzer)

De hecho somos la masa acrítica, no tenemos nombre propio, no idea propia, no objetivo propio

Comunidad Reddit!

(Somos los sujetos súper suspicaces en labor)

Somos los sujetos súper suspicaces [!!!] aquellos de los que mejor no te fíes, a veces hablamos sin pensar, comemos

sin apetito y dormimos sin soñar, somos los jokers que intentan decir la verdad sobre las mentiras.

Suena bien, pero... ¿lo somos? Me gusta la idea de no desear solo reproducir nuestras vidas, ¿pero cómo volverse jokers? El joker es un comodín, aquel que puede ser cualquier otra carta. Somos lo incontable, el número es la variante y es siempre reemplazado. Eso es en contra del sistema de la súper máquina, pero las máquinas (son) no- inteligentes por naturaleza (por programación). Así que la máquina tiene que confrontar su condición imperfecta. Entonces, la idea de “Naturaleza” lo pone en cuestión. Desde que el concepto de “naturaleza” está impuesto durante siglos por la religión y el fundamentalismo, nosotros proponemos en cambio una investigación artística “líquida” en constante retroalimentación y reconfiguración. Finalmente llegamos aquí ... el mundo imperfecto. No hay sistema/mundo perfecto, así que probablemente no deberíamos estarlo deseando, sino aceptándolo. Trabajando desde y con él. Pero el manifiesto es algo más, no es la súper máquina. Es más bien el antivirus sistema de la súper máquina en sí mismo. Intenta defender la naturaleza destructiva de la máquina. Descubriendo a través de fallas y caos un (...) sistema, la súper máquina no necesita un sistema conveniente, el inconveniente es el inconveniente del sistema en sí mismo. Por eso es que siempre se reproduce en círculos y repeticiones sin fin. ¿Cómo es entonces que un antivirus funciona? El disturbio es su mejor dieta. El antivirus escanea el sistema completo y lo ataca (algunas veces permanentemente) para ayudar a recobrarse. Algunas veces el antivirus simula el sistema real, para distraer

y/o para empoderarse a si mismo.

La inacción es su adicción pero a veces es desobediente.

*Del archivo de on/off collaboration. Borrador para un manifiesto escrito en línea (Enero de 2016) por los cinco integrantes, compartiendo un documento en línea, editable simultáneamente y sin hablar.







Entre los afectos distantes: arte, colaboración, comunicación.

Alejandro Orozco

Hace tiempo que en el arte se discute más de los procesos que de las obras, eso supone con frecuencia que lo que se expone no revela con suficiencia lo que la obra quiere decir. Esto claramente no es una cuestión de semánticas ni de traducciones, tiene que ver con que las obras recogen en su interior una suerte de compresión afectiva que en muchas ocasiones queda oculta bajo la imagen. ¿Qué puede ser esa compresión y por qué sería afectiva y no conceptual o narrativa? La idea de una compresión deriva del archivo, en especial de los archivos informáticos, que tienen por función poner una cantidad de datos enorme en forma de un paquete que facilite la distribución. En ese caso la compresión es un medio de transporte, en el caso de la obra es una función que podría sintetizar la concurrencia de afecciones que concentra tal o cual pieza de arte. La afectividad aquí se lee justo como eso: un modo de afectar y ser afectado, así, una acción que se conjuga con la otra y genera ciclos que incluso pueden llegar hasta el espectador. Esta forma de pensar una obra puede aplicar a cualquier obra pero hace especial eco en el trabajo colaborativo. Co-laborar significa en principio trabajar con, ahí donde siempre está implícito él o los otros. La colaboración remota no es diferente, al contrario intensifica la cuestión de la presencia, la demanda de comunicación, la espera de respuestas, el silencio, la imaginería del mundo ajeno, pero también la confusión, el error, la imposibilidad. Esto, tal vez sin saberlo, se convierte en un cierto modo de hacer, en una práctica que se va armando a si misma, como un juego sin reglas definidas, en el que, la invención no asegura un objetivo. Por ello es que las obras de Juego Puro atienden en buena medida a la cláusula de neutralización de la mecánica del juego tradicional: las reglas no sobreviven al producto de su juego pues en la colaboración se desvanecen o se transforman las formas de confrontar las normas de la comunicación remota. En cambio, la ganancia se genera con el descubrimiento de los desplazamientos, de los movimientos, de los cuerpos en juego en la sala de montaje, en ese lugar que encuentra su centro de estabilidad: intersección temporal de los afectos distantes, unidos por un momento en la presencia, quizá menos comunicativa que la Internet, materialidad por fin que comparten memoria, sobre todo eso, archivo que contiene, que hace compresión al interior de carpetas vacías o de los mundos paralelos, de coincidencias en la librería grupal, de mapas interiores o de sonidos y silencios comunes. La ganancia es igual a la pérdida, se presenta para acabar, para hacer un corte que desprenda un signo a la noción de colaborar, uno que (tal vez) subsista para recomenzar.





HACIENDO VISIBLE LO INVISIBLE:
LO COLECTIVO SE ENCUENTRA EN LOS INTERSTICIOS

Jimena Mendizábal del Moral

On/Off Collaboration somos un grupo unido por lazos tanto profesionales como laborales y afectivos. No trabajamos para la misma organización o en el mismo proyecto, no nos vemos en la oficina ni atendemos las mismas clases, y no frecuentamos ni los mismos lugares ni los mismos círculos. Sin embargo todos tenemos el interés común del arte contemporáneo, invirtiendo decenas de horas para construir un vasto archivo de referencias, artículos, ensayos, libros, grabaciones, dibujos, mapas mentales, y otros tipos documentos en diferentes soportes y medios. Pero lo que ha constituido el eje organizador del archivo, además de ser el centro de nuestra relación laboral y afectiva, han sido las conversaciones que hemos sostenido por medio del internet a lo largo de dos años.
Estos encuentros han servido para intercambiar anécdotas, comentar y experimentar sobre nuestra práctica, y charlar sobre la vida diaria. Durante 2, 3 o hasta 4 horas, hablamos de temas tan variados como el clima, nuestro empleo, exposiciones de arte a las que hemos asistido, artículos que llamaron nuestra atención, retroalimentación sobre proyectos personales, etc. En pocas palabras el archivo está constituido por los registros de nuestras acciones personales y las conexiones entre éstas, y es ahí en donde estriba su importancia: cuando una acción deja rastros en el archivo, ésta se vuelve un nodo dentro de una intrincada red de relaciones. La acción de registrar e incorporar lo personal dentro de un espacio de correspondencias, vuelve la acción personal en acción colectiva. Las conversaciones, y sus varias dimensiones registradas en el archivo, son el territorio en donde opera la colectividad del grupo.
De cierta manera esta misma dinámica ha sido trasladada al espacio expositivo de la Sala 3 de Casa del Lago. La exposición Juego Puro explora el sentido de la colaboración y la operatividad de lo colectivo dentro de la práctica y la investigación artística. Los objetos presentes en este espacio juegan, de una forma u otra, con el archivo, ya sea estableciendo referencias directas con el contenido o alimentándose de sus intercambios para interpretar lo que significa trabajar con otros. La colectividad entonces no está presente en los objetos en si, ya que cada uno tiene su propia temática, estilo, propuesta y postura con respecto a las ideas centrales de la exposición. De modo que lo colectivo debe buscarse en aquello que no se ve: en los intercambios, los procesos de trabajo, la negociación del espacio, y el diálogo que motivó que todos estos objetos y referencias convergieran en el mismo sitio.
El sentido de la colectividad que se explora en esta exposición circula en los espacios que hay entre las obras. Tanto el archivo como el espacio expositivo actúan como un lugar de encuentro, en donde se busca una colectividad que no borre o aplane las diferencias, en donde cada individuo sea libre de contribuir del modo que mejor se adecue a sus métodos de trabajo y de hacer uso de los registros del otro respetando su huella individual. Experimentamos con el libre intercambio de conocimiento, información y afectos como lugar de creación, en donde la horizontalidad no esté presente como fuerza que homogeneiza, sino como un instrumento de diálogo.
Lo que se ve expuesto en Juego Puro es la manifestación visual de una red de colaboración colectiva que funciona y se reproduce dentro del archivo digital del grupo. Sin embargo el archivo designa un territorio pero no una narrativa, el conjunto de documento-registros no obliga a una interpretación colectiva sino que exige múltiples interpretaciones, ya que las conexiones entre sus partes no han sido fijadas de antemano. Los objetos en la exposición buscan hacer presentes estas conexiones, haciendo visible un conjunto de diálogos que tratan colectividad y colaboración no como metodología sino como lugar de encuentro e intercambio. No hace falta trabajar juntos para ser colectivo, pero indudablemente hay que dialogar, crear y compartir juntos para serlo.